Blues entre la Niebla

Blues entre la Niebla
Alfonso Xen Rabanal por Ángel Córdoba

sábado, 27 de marzo de 2010

Presentación de Mortajas/Luis Miguel Rabanal


La fiebre oscura y el dolor,

las bellas palabras de los otros

dispuestas y solemnes

sobre la colcha ardiendo.


Nada ha sucedido, la enfermera

le da a beber sin más su agua.

Ella es pertinaz y distinta.

Como la memoria.


El sueño que se entrega

después de mucho convocarlo,

el peligro en la casa

que habitó con ellos y sin ellos,

la edad no cierta

del que escucha.


hoy
sábado 27

en el Hotel Quindós (Gran Vía de San Marcos, 38)

a las
20:15

participan:

Eloísa Otero, Amancio González, Tomás Sánchez Santiago y Héctor Escobar.

En cada uno de sus gestos

la barbarie.

Se habituó al insulto, le cuentan

las veces que ha roto el cristal.


En añicos señala el rostro

del que huye,

debería ser acorralado.

Lo que más le gusta

es toser y temblar y toser.


Parches para mitigar el dolor,

parches para soportar

la vida.

Luis Miguel Rabanal, poemas extraídos de Mortajas

Editorial: Eolas Ediciones (Colección Seinne) Agujerito en la Niebla

Beber para contarlo (leyenda que lucía Zapico, el que ha liao todo esto, en la camiseta que llevaba)

ayer, en la exitosa ronda poética por el Benito, el Bardalla, el Cafetín y culminando en el CCAN, se empezó la presentación de Mortajas, siendo leídos unos poemas del mismo por Zapico y el que suscribe... Lo cierto es que Zapico lo leyó muy bien y el menda lo único que hizo fue destrozar el poema... Después no sé que pasó que traspapelé todo: mi chota, mis escritos, dos poemas de MJ Romero que iba leer, y el poemario de Luis Miguel quedó en manos de alguien que mostró un especial interés en leerlo... Creo que la palabra siempre busca un lector y no voy a ser yo quien ponga cortapisas... aunque ya después, en el CCAN, al ser el único ejemplar que llevábamos, no se pudiese leer algún poema más de Mortajas... mea culpa y de la mistela sin cenar, que digo...

Un éxito la rondilla ésta, confirmo, en la que l@s poetas consiguieron el primer y único fin de todo esto: la plena comunicación, en el único lugar donde verdaderamente somos: los bares... Un éxito que verá hoy su confirmación, resacosa por mi parte, con la presentación del poemario de Luis Miguel Rabanal en otro de esos sitios que dejan un regusto especial: el Hotel Quindós, ya referente artístico de esta ciudad...

Fue un placer veros, Arancha, Choche...


2 comentarios:

Narciso el valvulista dijo...

Pero tronco, ¿qué dices? si lo leíste todo genial. Sólo pasó que se enredaron los papeles un poco.
Porrones de mistela sin bocadillos de panceta, nunca más.

Salud desde la niebla.

xen dijo...

Nunca más, Zapi... nunca más, si hay que leer... o sí, qué cojones... a liarla...