Blues entre la Niebla

Blues entre la Niebla
Alfonso Xen Rabanal por Ángel Córdoba

lunes, 30 de noviembre de 2009

Elogio del poeta Luis Miguel Rabanal

Alberto R. Torices
(artífice del evento)


Rafael Saravia

Jorge Pascual


Eloísa, Luis y Aurelia

otra vista del público asistente (con Julia D. Velázquez, artífice del acojonante cartel del evento, en primer plano junto a Vicente Muñoz)

Ildefonso Rodríguez

Amancio González

Víctor M. Díez

Eloísa Otero

Luis Rabanal

Félix Fernández

Raquel Lanseros

Antonio

Vicente Muñoz Álvarez






En esta entrevista a Amancio González, podemos ver la escultura de Luis Miguel Rabanal que está haciendo el artista

Pequeña crónica de una incomparecencia


los, más bien las... es decir: todos aquellos que, a lo largo de mi vida, me han esputao al jerol que soy un impresentable, no es que tengan razón... no... más bien soy un desastre sobrevenido, palabro tan en auge que no sé bien qué significa, pues más bien lo mío son sobre-huidas de eventos por circunstancias ajenas a mí... o cercanas, gracias a mi falta plausible -de esos aplausos con tomatina añadida- de organización... más bien coordinación con lo que se supone que es una vida social reglada y, por ende, entendible...

lo único cierto es que el viernes me hubiese gustado ser ubicuo... esto... restringo la apreciación, ni pa dios me gustaría estar en ciertos sitios... lo dejo en: me hubiese gustado estar en tres de ellos... dos por devoción y uno por obligación... los dos primeros son éste elogio del poeta Luis Miguel Rabanal y la presentación de Terrorizer de David Mardaras en Bilbo... El otro, pues eso: deberes por haberes crediticios de la universidad a la que, al igual que en otras partes, pagas por horas... ¿o era por servicios?...

aunque quizá fue mejor no asistir... pues me conozco y después de unos orujos hubiese echao el moco pues esto de los elogios... no sé, me da que sólo te los echan en la cuna y cuando ya no te levantas de la cama...

Luis Miguel Rabanal, es bien sabido (menos por aquellos que no se quieren enterar), no puede levantarse de una cama... pero en mi modesta opinión, tiene una de las cabezas más preclaras que existen hoy en día... en sus palabras hay más vida que en muchas academias y, si lo trasladamos a éste ámbito virtual, que en la gran mayoría de todo lo que se cuece en Internet...

Personalmente, a él y a Maria Jesús Romero les debo la cordura, el hilo que teje el trastabillado avance de mi vida-blog reflejada en la Cámara de Niebla... pues venía yo moqueando por estos lares virtuales y siempre en ellos encontré la palabra que más vale, la palabra amiga, hermana, desinteresada, olvidando sus propios males... la palabra de apoyo cuando yo no creía en ella, en la mía... en mí...

para mí es más que un hermano, si por apellido fuese sería un doble hermano, que no sombra... pues es de un tallaje que ya no tenemos, no tengo en mi vacío...

la virtud más olvidada, denostada... quizá la única y primera que nos deberíamos exigir si queremos avanzar, es la coherencia... Y Luis Miguel es coherente en su vida y en su obra...

desconozco qué se dijo en el elogio... sí sé que hubiese dicho yo... lo que dije el sábado en el silencio de una barra ante una copa de orujo... lo que digo y diré siempre:

Va por ti, hermano... te necesitamos... te necesito

me soplan que no se leyó nada del Elogio del proxeneta... joder... esa era mi parte y en mi silencio faltó su lectura... no me siento bien, qué quieres que te diga, si mi no presencia significó la no lectura del Eulogio... No vale, que diría el niño que habita en mí... Me jode, que también diría el niño que de mí se fue...
lo siento
...

pequeña crónica de una comparecencia, por Alberto R. Torices

"Yo lo viví como un tributo humilde pero honesto, hecho desde la admiración al gran poeta que es Rabanal. La poesía de Luis Miguel es de una belleza y una intensidad asombrosas, y se te mete bajo la piel, se te queda dentro y te la llevas a donde vayas. Yo creo que todos los que estábamos allí pudimos sentir eso, quizá especialmente los que lo leían (u oían) por primera vez. Se leyeron poemas de distintos libros, desde el primero (Variaciones) hasta Mortajas, que está a punto de publicarse, y también poemas inéditos y otros de Cáncer de invierno, Palabras para Obdulia, Libro de citas, Cuaderno de Junio... (...) creo que entre todos los que participaron se logró trazar el esbozo del extraordinario poeta y la gran persona que es Luis Miguel. Impagables, las palabras de su padre, que subió al estrado y nos dio una inolvidable lección de nobleza y humanidad. Y también destacaría la actitud del público, atento y entregado como pocas veces lo he sentido yo. En fin, creo que la noche del viernes estuvo presente la Poesía en esa buhardilla, y que todos pudimos sentir cómo nos rodeaba las manos. Esas fueron las últimas palabras que se pronunciaron aquella noche, palabras del propio Luis, del poema que escribió expresamente para la ocasión:

La poesía te rodea las manos
/ la amiga que sangra.
"

gracias, Alberto... y disculpa por haberte pirateado estas hermosas palabras
...

4 comentarios:

Narciso el valvulista dijo...

Nunca he leído no-crónica de un acontecimiento más maravillosa que esta.

Salud

Begoña Leonardo dijo...

Tus palabras Xen, sentidas, directas, honestas... Hacen que me emocione y me ponga en tu piel. Gracias por una crónica abierta, una herida por la brota lo que eres, lo que quieres...

Te achucho.

Voltios dijo...

gracias xen por la crónica un placer leerla y aprender, y también por las fotos de los que por allí anduvisteis.

xen dijo...

Gracias, Zap, Begoña,Voltios... por vuestras palabras...
Las fotos no sé quién las hizo... en todo caso me las pasó Alberto R. Torices, de quien añado un extracto de un correo suyo, con unas palabras que transmiten sinceramente quién es y qué hace la lectura de la poesía de luis Miguel Rabanal a quienes tienen la suerte de acercarse a ella...
un fuerte abrazo
...