Blues entre la Niebla

Blues entre la Niebla
Alfonso Xen Rabanal por Ángel Córdoba

sábado, 23 de agosto de 2008

la Niebla cumple/pepe pereza

LA EMBARAZADA


Ana acababa de salir de la clínica donde le habían hecho una ecografía. Caminaba por la calle mirando atónita la foto que le habían dado, en ella se podía distinguir a un pequeño feto de perfil, perfectamente normal a no ser por un par de alitas que sobresalían de su espalda. El ginecólogo le había dicho que todo era normal, que posiblemente esos dos pequeños apéndices de la espalda eran unas manchitas desenfocadas, provocadas por los movimientos del feto, pero Ana veía claramente que no eran manchas, eran alas, como las de los gorriones recién salidos del huevo. Cuanto más se fijaba en la foto más convencida estaba, su futuro bebé era como un querubín en proceso de transformación. No se sentía preocupada por la anomalía de su pequeño, todo lo contrario, intuía que su hijo iba a ser alguien muy especial, un ser maravilloso que traería cosas buenas a este mundo. Se llevó las manos a la tripa y acarició su volumen. Entonces sintió un leve cosquilleo en su interior, algo parecido a la caricia aterciopelada de un puñado de plumas. Ya no le cabía ninguna duda. Su conclusión final fue que llevaba en su interior el feto de un precioso ángel, y se lo confirmaba el hecho de que ella seguía siendo virgen, que nunca antes había conocido el contacto carnal de un hombre.


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