Blues entre la Niebla

Blues entre la Niebla
Alfonso Xen Rabanal por Ángel Córdoba

Duelo al sol

Duelo al sol
Vinalia Trippers

viernes, 9 de enero de 2015

#...()...

...

el que se para a mirar, a observar, no es productivo, sólo observan los muertos: los que son parásitos, así son considerados por todos, y así se consideran casi todos.

Hay que aparentar movimiento, productividad, generar dinero ficticio como los bancos, todo es posible en la usura, sí, es posible llegar más rápido a ningún sitio, eres libre de poseer más medios para llegar antes al miedo... hasta que te agotes, te fundas, desaparezcas... sólo eres un número vacío, como el dinero deuda, una imagen sin nada dentro, una palabra que vendió su palabra al peor postor, si antes corrías deglutiendo imágenes, como embudo en donde nada queda, ahora lo haces para huir, huir de ti mismo... luces un instante y te apagas, como partícula elemental en la cámara de niebla, te desvaneces en ella, y pesan las sombras que disimulas, pues casi ya no eres luz, quizá una bombilla de la feria del sistema que se reinicia otra vez sin ti, máxima productividad y muy bajo consumo, nueva temporada de rebajas, la publicidad sube mientras tú caes acorde a tus ingresos, un eufemismo como otro cualquiera de recortes, corre que te pillan sin la chaqueta de moda, corre hasta que un ere te funda y te coman las sombras. Te esperamos... donde las sobras no sobran, y son reales como cuchillas que caen. Un simple reflejo...
y las razones que te endilgaron al cesto. 
(de los autónomos)

Esas cosas pequeñas que hemos dejado atrás no son balas, otro gallo nos cantaría si lo hubiésemos cazado... al menos para un caldo. Son los trozos que se desgajaban, un pop, un flato de Orsini que se subsumió dentro, haciendo de las espirales del retrete la revolución en una diarrea, diván de psicoanalista con agujero que se desborda de fingimientos hediondos, lo que no hemos vivido, no nos hemos atrevido a vivir, y manchamos el papel de disonancias cognitivas, caen como ristras de números chorizos, a lo mátrix, como en la bolsa, en las redes donde eres trending topic un segundo, como reina del instituto en Barrow, allá por los ochenta, igualmente etiquetada, mientras caen los años y las palabras en esa pantalla que nunca regresa, ya ves, tu minuto de gloria en tus pies de barro, ese que justifica tu primera compra no directamente tecnológica en muchos años, el puto palito con el que coges, por fin, un poco de distancia de ti mismo, lo suficiente para que se vea el decorado que irradia de tu jerol.. ya sabes, siéntate sobre él, pon la vibración, y espera... quizá le acoplen una cámara endoscópica para hacerte un selfie interno, y mostrar al mundo tu colon, el que te descubrió los nuevos mundos, tu vagina reconstruida...  llegará el día de las ausencias en el que desees que el dedo baje y se acabe la tiranía de un algoritmo, una felicidad ficticia. 
Trozos a los que ya no podemos recurrir para explicarnos algo en la vorágine de una cabeza que se hunde en una razón sin base neuronal, podríamos denominarla: razón deuda... pues  esas cosas que nos sobraban éramos nosotros... ahora, ya no somos... vendimos y muy barato nuestro oro.

Nos hemos cosificado, aptos para la deglución de los psicópatas... libremente diseccionados, esclavizados. Tantas vueltas sobre nosotros mismos... y sólo hemos hilado el bolo infinito de nuestra soledad narcisista para que otros nos rumien, y sin tasas por enlazarnos en sus bocas
...

Los buenos tiempos nunca existieron, y conste que quiero entender a aquellos que miran hacia la niebla del pasado con una lágrima que no perdona, pero que difumina y miente al recuerdo pues no les queda otra cosa a qué aferrarse, quizá un suspiro antes de la negritud, un querer algo que no era miedo pero se hizo lastre social, siempre un políticamente correcto, la renuncia de uno mismo, no destaques, si luces menos: fuera, si más: blanco de los tirachinas sistémicos, de su ley su orden, un mentirse y mentir ante el vacío, ya el último...
son los que no entienden que todavía queda demasiado por hacer

y claudican en el último paso
al igual que claudicaron en el primero...
ese que no quieren recordar
en su eterno retorno
hacia la nada
...

En su plan, a occidente sólo le queda la desesperación, el suicidio parece que asistido de miedos que cercenan una libertad que se encarcela por su seguridad.
No sabemos colaborar en la desgracia... arrastramos los odios nacidos en una supuesta época de bonanza. Corremos de punto a punto impuesto rellenando los vacíos y así, en libertad, escribimos su guion...
hacia el caos.

Todo eterno retorno lleva implícita la trampa de quien lo traza, quién maneja el compás... la ilusión no ha de ser un ave fénix que repite, uno por uno, los aleteos que le han de llevar a ser cenizas otra vez.

Ahora somos cenizas...

el vuelo que hace bandada ha de ser iniciado por cada uno...

y

algo de mí discute a la bandada

cuando es rebaño
...

sólo me siento bien
si miro hacia atrás y no viene nadie
y no huelo el culo de quien me precede
...

pero si a mis lados veo a alguien avanzar
le admiro
y si alguien coge distancia en su camino,
me incentiva para avanzar
en el mío
...
si se tira de un círculo por un punto
éste adquiere, sospechosamente,
la forma de un triángulo
...

sólo si remontamos
el vuelo 
en esta caída en picado
rompemos su círculo vicioso
...

si no, ya tienes otra vez ahí a la escuadra y el compás
...

los buenos tiempos nunca existieron:

La edad de oro se construye en las grietas
...

pero no para tí,
si te has vendido

saldado tu oro

...




miércoles, 26 de noviembre de 2014

...,...

...
tengo las agujas en la mano... veo los vacíos que me marcan la construcción... busco el punto de encaje... y éste se encuentra dentro de mí... sigo buscando, para moverlo y avanzar...

escribir es sufrir, sin entrar en cuestiones materiales, pero es un sufrir gozoso... creo que miento pero no sé explicarlo de otra manera... me observo como un viajero en el tiempo, me situó en el punto vacío justo, soy aséptico y no puedo juzgarme, aunque, al revivirlo, me descojone y compadezca a partes iguales de lo aprendido y de lo que todavía no me entra en la mollera, intuyendo que, por otra parte, lo que queda no ha de entrar por la mollera, y no, el bul tampoco es sitio de entrada, por mucho que se lustre no ilustra, aun cuando estos tiempos simulen lo contrario...

revivo para descolocarme, separar de mí la paja en el cruce de caminos, sin ánimo de estirarme la polla, nunca deseé un esténder si no era de conciencia,

al escribir me pongo malo, descolocarme me remueve, algo en mí se tensa, poco a poco hierve la mala hostia necesaria, quizá por ello me alejo y me recluyo en el silencio, las crónicas de los que me padecen se resumen en un titular muy pop: insoportable... no me aguanto pero me agito, revivo para quedarme con la esencia, lo único que soy al limpiarme los bajos

me desap-ego

en el papel, siempre higiénico
...

domingo, 14 de septiembre de 2014

Ricardo Guadalupe habla de la Cámara de Niebla

...

desde un principio, aún antes de tocar el papel impreso y editado por Eclipsados, dije que esta novela buscaba un cierto tipo de lector... y un estado de ánimo en concreto...
sigo creyendo en ella, en sus puntos suspendidos sobre el abismo hacia el que nos deslizamos aborregados y ya sin ninguna pretensión de resistencia... ahí quedan esos puntos... algunos nos agarraremos a ellos desde dentro, así lo hacemos ya en estos tiempos...


Gracias, Ricardo Guadalupe, por saber leer entre la Niebla... por tus palabras que tienen la magia que contrarresta al virus que nos han inoculado y vaciado por dentro. Tú tienes la palabra y la ofreces... eso es más de lo que se puede pedir a la gran mayoría:

LEYENDO “LA CÁMARA DE NIEBLA” DE ALFONSO XEN RABANAL 




El muro es la clave. “Este puto muro interno en el que me perdí durante años, no tenía otra opción, tenía que romperlo, no tenía otra manera, romperlo dentro de mí, con mis manos con mi cabeza, sin saber si saldría de ésta, no lo sé”. Para no ser otro ladrillo más en el muro, que diría Pink Floyd. Para no ser “ese que sólo podía relacionarse a través de un estado alterado de conciencia, pues hasta que nació ese personaje yo era un ser retraído, incapaz de hablar, expresar mis emociones, ese chaval gordito ultrasensible que se vio la película de El Muro de Pink Floyd más de cien veces…”. Y a fe que lo consiguió, hacer del dócil ladrillo un ladrillazo, o en todo caso una carga de dinamita en forma de libro para reventar el muro. 


Todo lo que aquí puedes leer es la construcción de un antivirus… un intento desesperado de reivindicarme en un mundo que siempre, hoy lo sé, me odió porque callaba”. “Ahora sé que llevo toda mi vida viviendo para los demás, dejándome para el final”. “Mirando fijamente a ningún sitio… como yo… mirando hacia dentro…”. Cuando un libro es tan bueno resulta muy fácil escribir una reseña, se explica solo, basta con transcribir una selección de sus caudalosas frases. El propio autor también recurre de cuando en cuando a frases de otros para apoyar su discurso, como esta de Fito: “Dejadme nacer, que me tengo que inventar, para hacerme ver, que empecé por las espinas…”. 


Os habréis dado cuenta ya de que se trata de un libro iniciático, “una caída a mis infiernos y a la vez un canto de esperanza”, “para indagar en los pozos de mí mismo”, “buscando el pacto con mis sombras para eclosionar, avanzar…”. Así es como concibo yo el acto literario. Leer a Xen Rabanal es conocer aquello que hechizó a Kafka, Rilke, Flaubert y a todos los que se hayan entregado en cuerpo y alma a la tarea de escribir. “Es mi verdad… la única que tengo”. “Esta historia es mi deriva y todo, todo, ha de fluir…”. “A quien persigo es a mí y ahora no me voy a escapar”. O engarzando el autor una canción de Extremoduro: “prefiero vivir mi puta novela”. 


La búsqueda de uno mismo, ni más ni menos, con sus tres preguntas. Quién soy: “esta novela… que trata de eso, de un proceso de individuación, de un diálogo sincero conmigo mismo”. De dónde vengo: “extraer del poso de millones de años aquello que ha de ser tu realidad”. A dónde voy: “esto ha sido una ascensión, que he de coronar yo solo, y a la vez un descenso, una caída libre hacia mis infiernos…”. Una catarsis que resume con estas palabras de Bertrand Russell: “Fue un tiempo de embriaguez intelectual. Mis sensaciones se parecían a las que se tienen después de escalar una montaña en la niebla cuando, al alcanzar la cima, la niebla de repente desaparece y se puede ver en cuarenta millas a la redonda”. 


La niebla, ahí tenemos uno de los leitmotiv que aporta Xen Rabanal y que señala ya desde el título del libro. Para él, esta es su definición de niebla: “el polvo del derrumbe en el paso que doy buscando la esencia”. Su inseparable compañera durante largo tiempo, “mirándome en un espejo de niebla que sólo devuelve de mí fragmentos oscuros…”. Pero después de la tempestad viene la resaca, el otro de sus principales leitmotiv. “Sólo a través de la resaca veo el camino entre la Niebla… […] más allá de las luces artificiales en la noche, relajado el instinto que te aboca hacia el abismo… Es como salir de una tumba”. Aunque nadie dijo que fuera pan comido. “Son los días más creativos… no lo discuto, no puedo discutirlo… Pero son los días contra los que lucho desde niño… los días de la autodestrucción…”. Y sin embargo escribir en ese estado le ayuda, cada uno tiene que encontrar lo que le sirve. “Pero descubrí que sí funcionaban las resacas, que ellas para mí eran como ese antivirus que logré, por fin, bajarme para que limpiase la mierda del ordenador…”. 


La gran derrota en todo, es olvidar”, cita a Céline para recordar, sacar lo que haya que sacar, también aquel traumático castigo que sufrió con sólo tres años cuando la profesora de un colegio de monjas le encerró en un cuarto oscuro y le impuso enfrentarse a su reflejo en un espejo. Demasiado pronto descubrió la oscuridad, la externa y la interna. “Ya lo era, lo soy, el más peligroso para mí mismo”, “el cielo y el infierno están dentro de mí”. No es el único guiño que hace a Céline –la cita de antes–, su modo de acabar las frases, con constantes puntos suspensivos, evoca la escritura del francés, por quien compartimos fascinación. “Puntos seguidos que parece que pasan como pasan los virus… y lo único que cae son los puntos que son la arena del tiempo que pasa en el reloj de mi vida…”. 


Pero pasa algo más que el tiempo, pasan las páginas de Alfonso Xen Rabanal, este autor de León, “ciudad nacida en un cruce de caminos”, que fue escribiendo este libro en un blog que llamó Crónicas para decorar un vacío entre la niebla. “Es algo grande esto de los blogs… a mí me ha dado una vida que te cagas”. El resultado es un texto muy íntimo y personal, de prosa lírica –a la manera por ejemplo de Burroughs o Umbral–, que se asoma con familiaridad al terreno filosófico, siendo por encima de otras consideraciones un indudable ejercicio de resistencia. Posiblemente espoleado por esta sentencia agorera de Thomas Bernhard a la que hace referencia: “Demoramos las preguntas decisivas, al hacer ininterrumpidamente preguntas inútiles y viles, ridículas, y cuando hacemos preguntas decisivas es demasiado tarde. Durante toda la vida demoramos las grandes preguntas, hasta que se convierten en una montaña de preguntas y nos ensombrecen”. 


Alfonso Xen Rabanal, más allá de su malditismo, por el que se identifica con John Berger cuando decía que “el infierno es aquel lugar donde las botellas tienen dos agujeros y las mujeres ninguno”, quiere ser mejor y contribuir con ello a un mundo mejor, que “cada uno desde su individualidad construya un todo con todos”. A pesar de que sabe lo que hay, que “vivimos en un mundo de solistas, tío… y los que sueñan con una sinfonía acaban dibujando pentagramas en clave de sol negro…”, y mientras seguimos como estamos, “huérfanos de una melodía…”. Eso sí, no está todo perdido, aún existe una posibilidad, en la que tú, lector, seas quien seas, tienes mucho que decir. “Existe una esperanza, es a quien hablo…”. 


© Ricardo Guadalupe


Pirateado del blog del autor: Tienes mi palabra


lunes, 28 de julio de 2014

Ramiro Pinto en huelga de hambre

Documento a la D.P. del Ministerio de Empleo


.

A / a. Dirección Provincial MINISTERIO DE EMPLEO Y SEGURIDAD SOCIAL

.

Asunto: 2408910 / ACC-C67 / T.C. 070

.

Ramiro Pinto Cañón, DNI ….  que habita en c/ …..  León

.

Hace entrega de la documentación del estado de salud de su padre, algo que fue facilitado como referencia para que esta delegación pudiera comprobar y se ha negado a ello.

.

Al ver reducida este mes de julio, día 10, a 269’80 euros los 426 euros que me corresponden de prestación como fue aprobado en su momento y comprobar la eliminación de esta prestación que necesito denuncio que es injusta la aplicación de la ley, pero que también lo es la ley misma, más cuando impide toda defensa y amparo, se anula el principio de presunción de inocencia y que en lugar de hacer medidas contra el desempleo se agrade y presiona contra las personas sin empleo: declaro como medio de protesta pacífica un encierro en esta sede de la dirección provincial que solicito sea respetada esta decisión, así como iniciar una huelga de hambre para luchar desde el pacifismo contra esta agresión a mis derechos y al de los desempleados sin subsidio otro subsidio, a la vez que hacer visible una situación que degrada a las personas y elimina a los desempleados como sujetos de derecho, siendo sometidos a permanentes amenazas y chantajes. Llegada esta circunstancia límite e injusta no acepto una solución personal, ya que los motivos de mi actuación trascienden al ámbito social, debido a que sin este contexto no hay solución posible. El objetivo que pongo para desistir no es sino el respeto mínimo a las personas sin trabajo: Que a toda persona en situación de desempleo que no cobre prestación alguna le sea reconocido el derecho de supervivencia mediante tener garantizada una cantidad de dinero mensual que se valore sobre el umbral de la pobreza, sin ninguna condición por la que ser chantajeada, agredida y humillada como sucede actualmente.

.

Lo cual comunico en esta misma dirección de León el martes 15 de julio de 2014. 

Ya nos hablaba de ello en el 2009. Sigue en la lucha, quedan pocos seres humanos de palabra consecuente como él:


Ramiro Pinto nos habla de la Renta Básica por juanardilla

Ánimo y todo el apoyo desde esta niebla, Ramiro...  La lucha está en ti, y la transmites, ese es tu papel... pero no es necesaria tu inmolación...  cada uno ha de plantearse la lucha en sí mismo, dejar de buscar sangres ajenas que justifiquen su inacción. Que tu ejemplo genere preguntas que lleven a la acción. 

Un fuerte abrazo desde la distancia
... 

Ramiro Pinto 

miércoles, 25 de junio de 2014

Malos Tiempos- La Vida de un escritor/Documental de S.G. Suchodolski sobre Carlos Salcedo Odklas y David González

Impresionante documental, enhorabuena:


Producido por: Acción Fílmica.
Dirigido por S.G. Suchodolski
Protagonistas: Carlos Salcedo Odklas y David González

Carlos Salcedo Odklas es un escritor de los bajos fondos. Sus textos son pesimistas y sus personajes, extraídos de la vida real, son almas perdidas.
Este documental muestra el día en que Carlos es contratado por el museo de arte moderno de León, Musac, coincidiendo con la publicación de su primer libro, dándonos una idea de la situación actual de muchos escritores que luchan porque su voz sea oída.

Para comprar el libro "Malos Tiempos" http://www.edicioneslupercalia.com/

Exposición de Ilustraciones "LA IMPECABLE ACTUACIÓN DE LA POESÍA PARA REDUCIR A UN HOMBRE" - Ilustraciones irracionales - de Gsús Bonilla/Presenta: Nuria Palencia





 
C\ Monasterio,5, 24004 León (España)


Escribe el autor sobre la exposición: "A medio camino entre la chanza y la ocurrencia se encuentra la digitalización de la tinta, pero también está esa sentencia breve que en numerosas ocasiones nos ofrece la poesía entorno al aforismo y que nos invita, de un modo u otro, casi siempre con ironía, a encaminarnos hacia la reflexión."

LA IMPECABLE ACTUACIÓN DE LA POESÍA PARA REDUCIR A UN HOMBRE o el léxico del rotulador, con la única intención de añadir un algo de bactericida a la herida de la realidad, es una serie de ilustraciones irracionales sobre papel ahuesado en formato 297x210mm. Ocurrencias casuales, concebidas entre mayo de 2011 y mayo de 2012, año en el que afloraba el movimiento 15M, con consignas como la recuperación del espacio público y el pensamiento crítico; quizá también, y en esa lógica, estas imágenes reclamen su propio lema o enunciado.

Esta serie de 44 ilustraciones -20 de ellas conforman esta exposición- están recogidas en un libro de pequeño formato donde el autor versa y conversa sobre unos cuantos asuntos, posiblemente comunes a todos, publicado por la Asociación Cultural (Sin ánimo de lucro) Umbrales en abril de 2014; algunas de ellas, en estos últimos años, han formado parte de Fanzines, revistas digitales y antologías, o libros colectivos de poesía.


Gsús Bonilla (Don Benito, Badajoz, 1971). Parte de su obra gráfica ha sido recogida y expuesta: “Espantasueños” (2004) en el Bassago House Club de Don Benito, Badajoz; ‘Theskomposiciones’ (2007), ‘Punto G’ (2008) en el Bukowski Club de Malasaña, Madrid; ‘Punto G’ (2008) en el Centre Cívic Balàfia (Lleida). Sus diseños, dibujos e ilustraciones aparecen en algunas de las publicaciones de editoriales como Baile del Sol (Tenerife), Escalera (Tenerife), Canalla (Madrid), Amargord (Madrid), Origami (Cádiz), Lupercalia (Alicante), Traspiés (Granada), Bartleby (Madrid); en revistas y fanzines como Es hora de embriagarse, Al otro lado del espejo, Groenlandia, Vinalia Trippers, Meando contra viento, o en diarios como Público; así como en las paredes de la librería Vergüenza Ajena (Madrid); o la imagen para el 25º Aniversario de la librería Primado (Valencia)

Ha publicado los poemarios El Forro (Edición de autor, 2007); Ovejas esquiladas, que temblaban de frío (Bartleby Ed, 2010) ; en 2011 Menú del día...A día (Baile del Sol, 2011); mi Padre, el rey (Ed. La Baragaña, 2012); aMoremachine [POEMAS CLARADEHUEVO](Ed. Escalera, 2013) Comida para perros (Baile del sol, 2014). Coordina el ciclo de poesía contemporánea en el barrio de Vallekas POéTIKAS en La esquina del zorro"

En este enlace podréis visualizar y descargar el catálogo de la exposición: 





(Siento no poder asistir)  

Ana Pérez Cañamares, Gsús Bonilla y Vicente Muñoz Álvarez en el Bar Belmondo de León


¿Quién da más?

Tres voces imprescindibles... si puedes, no te las pierdas
...

sábado, 21 de junio de 2014

EL AMOR EN LOS SANATORIOS/José Ángel Barrueco (Canalla Ed. 2014). Prólogo de Gsús Bonilla

 

Portada del gran José M. Alejandro (Choche)



Mi corazón, que lo perdí en un mes de mayo…
Robe Iniesta
En EL AMOR EN LOS SANATORIOS encaminarse es esparcirse por la causa vital, donde las paredes están en- caladas del atrevimiento y la valentía de quien penetra en el espanto con el corazón pelado; no hay pasillos ni elevadores, sin embargo sí escaleras adoquinadas y poleas de soga áspera; ascender hacia los habitáculos del alma, los orificios de la fe y la certidumbre. La realidad. 
Supongo que cuando acudes a un hospital, por el motivo que sea, lo primero de lo que te percatas –a mí me sucede– es del blanco incertidumbre en las paredes. Adviertes en ellas un halo de inseguridad y sospecha, que encogido avanzarás por el resto del pasillo hasta localizar atemorizado el ascensor salvador, como una cabina acondicionada para el aislamiento del miedo y las incógnitas. En esta todo es metálico y luminoso, momentáneo y apresurado, íntegramente ficticio. 
Ficción hoy fuera de lugar, invenciones de las que José Ángel Barrueco –me consta– es un excelente imaginero como tallista de las mismas (remitirse, si se quiere, a una parte de su extensa obra publicada a día de hoy). Otra historia.
Yo quiero escribir ahora acerca del escribidor de la autoconciencia, del poeta al que se le ha levantado la piel y nos muestra la carne. De aquel que leo ocasionalmente en el magnífico diario/blog http://anafrancoguzman.blogspot. com, dedicado a su madre; al que vuelvo a percibir hoy, en este cuaderno de poemas; al que recuerdo experimenté en otra ocasión, cuando “La enfermedad”: un cuento, a modo de relato, con el que obsequió a Al Otro Lado del Espejo [NARRANDO CONTRACORRIENTE], V.V.A.A (Ed. Escale- ra, 2011), libro este, que tuve el privilegio de coordinar. Por cómo llegó hasta mí aquella narración. Lo que le motivó a escribirlo y, sobre todo, la manera en la que se desenvolvió su escritura. Condicionante, que en esos días, sólo alcancé a imaginar porque la solidez que te ha de acompañar para ponerte en la piel de otro, en una circunstancia tan terrible, acota a cualquiera.
Como entonces en aquel cuento, casi a diario en su blog, y hoy en este nuevo libro de José, se toca con las ma- nos, hasta lastimarnos, la experiencia propia de quien escribe y sangra. Diferenciar cuando estamos en un verbo u otro, es una situación compleja para mí. Escribir, como propiedad terapéutica. La escritura como acto de exorcismo. Desan- grarse, como consecuencia de lo anterior.
El amor, como la sangre, mana y es su conciencia de tiempo y escritura. Sucede por triplicado en este poemario: antes de la enfermedad, durante la enfermedad y después de la enfermedad.
En dos veces lo hace, hasta calar, en la primera parte de nombre “Los escenarios tempranos”, por inesperados. Fragmentada esta, en otros cuatro apartados: inducción, in situ, invasión local y metástasis. También estas cuatro fases, según se apunta en la oncología, son el proceso común del cáncer, y que va desde que se producen las primeras mutaciones de las células hasta que la enfermedad llega a su etapa final. A todo este desarrollo se le llama historia natural; de manera que es muy significativo que “Historia natural” dé nombre a una de las dos partes de este libro; sin embargo, como en un juego inconexo, busca su propio razonamiento e identidad y es ineludible que se utilice para título de la segunda pieza del mismo, en lugar de la primera y la lógica; esta segunda pieza también es la más extensa en número de poemas, en la que se abordará el después. Y es en esta donde se empantana rojo la poesía a través de la misma muerte; los asuntos pendientes, los interrogantes y la incertidumbre, lo que está por venir. La llamada, el tránsito. El qué contarte y el cómo decírtelo. La ausencia y el encuentro. La comprensión y una cuasi aceptación del hecho. Anteriormente, en “Los escenarios tempranos” (la primera parte del libro) en los apartados inducción e in situ, o antes de la enfermedad, la poesía de Barrueco ya se nos ha ido revelando, poco a poco, en esa inconsciencia previa al diagnóstico a su madre de un espeluznante mal, como lo es un cáncer. Se hace obvia y evi- dente, exteriorizándose, una vez señalada la enfermedad; de modo que se hace más patente y salvaje, si cabe, en invasión local y metástasis, o durante la enfermedad, que es cuando el autor escribe prácticamente en directo, paralelamente al acrecentamiento de la dolencia, de su tratamiento, de su fatal desenlace. Así pues, José Ángel Barrueco en sus poemas, consigue los pellejos necesarios para componer una costra que protege su propio corazón, mientras este se regenera. 
Por lo tanto, ¿cómo no?, en EL AMOR EN LOS SANATORIOS, además, había que armarse de la mejor caligrafía para expulsar de los adentros el tinglado de emociones contradictorias que supone, por ejemplo, el perder tan pronto a un ser muy querido para ti como lo es, en este caso, una Madre.


Gsús Bonilla, Abril 2014
Pirateado sin miramientos del blog del autor: Gsús Bonilla 
Podéis leer unos poemas en la bitácora de David González: El lenguaje de los puños

viernes, 20 de junio de 2014

Bosque de Reliquias/Velpister... vamos, mójate y ayuda al ARTE LIBRE



Existe peña muy válida que son independientes y como tales, nunca lo olvides si pisas los despachos de los políticos mendigando=te vendes y después no quieras hacerte la foto con los que son pese a todo, o peor aún: intentes borrarles pues no te puedes comparar a ellos en tu mediocridad, LIBRES... Ese es el verdadero Arte, el que hace avanzar a esta sociedad, o, en este caso, sustentarla en un raro equilibrio. Pero si esta gente que es CREADORA, no recibe un miserable apoyo, pues no olvides que te están ofreciendo la posibilidad de adquirir ARTE a un precio (puto neoliberalismo que todo lo tasa y etiqueta menos a quienes lo preconizan) muy por debajo de lo que pagarás el día que Peter triunfe, porque lo va a hacer, recuerda esto. Y conste que me jode hablar en estos términos, pero parece ser que nada se entiende hoy en día si no va unido a ese bolsillo que parte de nuestro ombligo y termina en los desfalcos de la banca...

ARTE es LIBERTAD
 
Quedan 13 días y el proyecto en Verkami de Velpister va muy bien, pero queda un pequeño empujón... el que tú le puedes dar invirtiendo en Arte por un precio muy justo.

Apoya al corazón del bosque en este agujerito en la Niebla: