Blues entre la Niebla

Blues entre la Niebla
Alfonso Xen Rabanal por Ángel Córdoba

Carlos Salcedo Odklas/Malos tiempos

Carlos Salcedo Odklas/Malos tiempos
Lupercalia

miércoles, 25 de junio de 2014

Malos Tiempos- La Vida de un escritor/Documental de S.G. Suchodolski sobre Carlos Salcedo Odklas y David González

Impresionante documental, enhorabuena:


Producido por: Acción Fílmica.
Dirigido por S.G. Suchodolski
Protagonistas: Carlos Salcedo Odklas y David González

Carlos Salcedo Odklas es un escritor de los bajos fondos. Sus textos son pesimistas y sus personajes, extraídos de la vida real, son almas perdidas.
Este documental muestra el día en que Carlos es contratado por el museo de arte moderno de León, Musac, coincidiendo con la publicación de su primer libro, dándonos una idea de la situación actual de muchos escritores que luchan porque su voz sea oída.

Para comprar el libro "Malos Tiempos" http://www.edicioneslupercalia.com/

Exposición de Ilustraciones "LA IMPECABLE ACTUACIÓN DE LA POESÍA PARA REDUCIR A UN HOMBRE" - Ilustraciones irracionales - de Gsús Bonilla/Presenta: Nuria Palencia





 
C\ Monasterio,5, 24004 León (España)


Escribe el autor sobre la exposición: "A medio camino entre la chanza y la ocurrencia se encuentra la digitalización de la tinta, pero también está esa sentencia breve que en numerosas ocasiones nos ofrece la poesía entorno al aforismo y que nos invita, de un modo u otro, casi siempre con ironía, a encaminarnos hacia la reflexión."

LA IMPECABLE ACTUACIÓN DE LA POESÍA PARA REDUCIR A UN HOMBRE o el léxico del rotulador, con la única intención de añadir un algo de bactericida a la herida de la realidad, es una serie de ilustraciones irracionales sobre papel ahuesado en formato 297x210mm. Ocurrencias casuales, concebidas entre mayo de 2011 y mayo de 2012, año en el que afloraba el movimiento 15M, con consignas como la recuperación del espacio público y el pensamiento crítico; quizá también, y en esa lógica, estas imágenes reclamen su propio lema o enunciado.

Esta serie de 44 ilustraciones -20 de ellas conforman esta exposición- están recogidas en un libro de pequeño formato donde el autor versa y conversa sobre unos cuantos asuntos, posiblemente comunes a todos, publicado por la Asociación Cultural (Sin ánimo de lucro) Umbrales en abril de 2014; algunas de ellas, en estos últimos años, han formado parte de Fanzines, revistas digitales y antologías, o libros colectivos de poesía.


Gsús Bonilla (Don Benito, Badajoz, 1971). Parte de su obra gráfica ha sido recogida y expuesta: “Espantasueños” (2004) en el Bassago House Club de Don Benito, Badajoz; ‘Theskomposiciones’ (2007), ‘Punto G’ (2008) en el Bukowski Club de Malasaña, Madrid; ‘Punto G’ (2008) en el Centre Cívic Balàfia (Lleida). Sus diseños, dibujos e ilustraciones aparecen en algunas de las publicaciones de editoriales como Baile del Sol (Tenerife), Escalera (Tenerife), Canalla (Madrid), Amargord (Madrid), Origami (Cádiz), Lupercalia (Alicante), Traspiés (Granada), Bartleby (Madrid); en revistas y fanzines como Es hora de embriagarse, Al otro lado del espejo, Groenlandia, Vinalia Trippers, Meando contra viento, o en diarios como Público; así como en las paredes de la librería Vergüenza Ajena (Madrid); o la imagen para el 25º Aniversario de la librería Primado (Valencia)

Ha publicado los poemarios El Forro (Edición de autor, 2007); Ovejas esquiladas, que temblaban de frío (Bartleby Ed, 2010) ; en 2011 Menú del día...A día (Baile del Sol, 2011); mi Padre, el rey (Ed. La Baragaña, 2012); aMoremachine [POEMAS CLARADEHUEVO](Ed. Escalera, 2013) Comida para perros (Baile del sol, 2014). Coordina el ciclo de poesía contemporánea en el barrio de Vallekas POéTIKAS en La esquina del zorro"

En este enlace podréis visualizar y descargar el catálogo de la exposición: 





(Siento no poder asistir)  

Ana Pérez Cañamares, Gsús Bonilla y Vicente Muñoz Álvarez en el Bar Belmondo de León


¿Quién da más?

Tres voces imprescindibles... si puedes, no te las pierdas
...

sábado, 21 de junio de 2014

EL AMOR EN LOS SANATORIOS/José Ángel Barrueco (Canalla Ed. 2014). Prólogo de Gsús Bonilla

 

Portada del gran José M. Alejandro (Choche)



Mi corazón, que lo perdí en un mes de mayo…
Robe Iniesta
En EL AMOR EN LOS SANATORIOS encaminarse es esparcirse por la causa vital, donde las paredes están en- caladas del atrevimiento y la valentía de quien penetra en el espanto con el corazón pelado; no hay pasillos ni elevadores, sin embargo sí escaleras adoquinadas y poleas de soga áspera; ascender hacia los habitáculos del alma, los orificios de la fe y la certidumbre. La realidad. 
Supongo que cuando acudes a un hospital, por el motivo que sea, lo primero de lo que te percatas –a mí me sucede– es del blanco incertidumbre en las paredes. Adviertes en ellas un halo de inseguridad y sospecha, que encogido avanzarás por el resto del pasillo hasta localizar atemorizado el ascensor salvador, como una cabina acondicionada para el aislamiento del miedo y las incógnitas. En esta todo es metálico y luminoso, momentáneo y apresurado, íntegramente ficticio. 
Ficción hoy fuera de lugar, invenciones de las que José Ángel Barrueco –me consta– es un excelente imaginero como tallista de las mismas (remitirse, si se quiere, a una parte de su extensa obra publicada a día de hoy). Otra historia.
Yo quiero escribir ahora acerca del escribidor de la autoconciencia, del poeta al que se le ha levantado la piel y nos muestra la carne. De aquel que leo ocasionalmente en el magnífico diario/blog http://anafrancoguzman.blogspot. com, dedicado a su madre; al que vuelvo a percibir hoy, en este cuaderno de poemas; al que recuerdo experimenté en otra ocasión, cuando “La enfermedad”: un cuento, a modo de relato, con el que obsequió a Al Otro Lado del Espejo [NARRANDO CONTRACORRIENTE], V.V.A.A (Ed. Escale- ra, 2011), libro este, que tuve el privilegio de coordinar. Por cómo llegó hasta mí aquella narración. Lo que le motivó a escribirlo y, sobre todo, la manera en la que se desenvolvió su escritura. Condicionante, que en esos días, sólo alcancé a imaginar porque la solidez que te ha de acompañar para ponerte en la piel de otro, en una circunstancia tan terrible, acota a cualquiera.
Como entonces en aquel cuento, casi a diario en su blog, y hoy en este nuevo libro de José, se toca con las ma- nos, hasta lastimarnos, la experiencia propia de quien escribe y sangra. Diferenciar cuando estamos en un verbo u otro, es una situación compleja para mí. Escribir, como propiedad terapéutica. La escritura como acto de exorcismo. Desan- grarse, como consecuencia de lo anterior.
El amor, como la sangre, mana y es su conciencia de tiempo y escritura. Sucede por triplicado en este poemario: antes de la enfermedad, durante la enfermedad y después de la enfermedad.
En dos veces lo hace, hasta calar, en la primera parte de nombre “Los escenarios tempranos”, por inesperados. Fragmentada esta, en otros cuatro apartados: inducción, in situ, invasión local y metástasis. También estas cuatro fases, según se apunta en la oncología, son el proceso común del cáncer, y que va desde que se producen las primeras mutaciones de las células hasta que la enfermedad llega a su etapa final. A todo este desarrollo se le llama historia natural; de manera que es muy significativo que “Historia natural” dé nombre a una de las dos partes de este libro; sin embargo, como en un juego inconexo, busca su propio razonamiento e identidad y es ineludible que se utilice para título de la segunda pieza del mismo, en lugar de la primera y la lógica; esta segunda pieza también es la más extensa en número de poemas, en la que se abordará el después. Y es en esta donde se empantana rojo la poesía a través de la misma muerte; los asuntos pendientes, los interrogantes y la incertidumbre, lo que está por venir. La llamada, el tránsito. El qué contarte y el cómo decírtelo. La ausencia y el encuentro. La comprensión y una cuasi aceptación del hecho. Anteriormente, en “Los escenarios tempranos” (la primera parte del libro) en los apartados inducción e in situ, o antes de la enfermedad, la poesía de Barrueco ya se nos ha ido revelando, poco a poco, en esa inconsciencia previa al diagnóstico a su madre de un espeluznante mal, como lo es un cáncer. Se hace obvia y evi- dente, exteriorizándose, una vez señalada la enfermedad; de modo que se hace más patente y salvaje, si cabe, en invasión local y metástasis, o durante la enfermedad, que es cuando el autor escribe prácticamente en directo, paralelamente al acrecentamiento de la dolencia, de su tratamiento, de su fatal desenlace. Así pues, José Ángel Barrueco en sus poemas, consigue los pellejos necesarios para componer una costra que protege su propio corazón, mientras este se regenera. 
Por lo tanto, ¿cómo no?, en EL AMOR EN LOS SANATORIOS, además, había que armarse de la mejor caligrafía para expulsar de los adentros el tinglado de emociones contradictorias que supone, por ejemplo, el perder tan pronto a un ser muy querido para ti como lo es, en este caso, una Madre.


Gsús Bonilla, Abril 2014
Pirateado sin miramientos del blog del autor: Gsús Bonilla 
Podéis leer unos poemas en la bitácora de David González: El lenguaje de los puños

viernes, 20 de junio de 2014

Bosque de Reliquias/Velpister... vamos, mójate y ayuda al ARTE LIBRE



Existe peña muy válida que son independientes y como tales, nunca lo olvides si pisas los despachos de los políticos mendigando=te vendes y después no quieras hacerte la foto con los que son pese a todo, o peor aún: intentes borrarles pues no te puedes comparar a ellos en tu mediocridad, LIBRES... Ese es el verdadero Arte, el que hace avanzar a esta sociedad, o, en este caso, sustentarla en un raro equilibrio. Pero si esta gente que es CREADORA, no recibe un miserable apoyo, pues no olvides que te están ofreciendo la posibilidad de adquirir ARTE a un precio (puto neoliberalismo que todo lo tasa y etiqueta menos a quienes lo preconizan) muy por debajo de lo que pagarás el día que Peter triunfe, porque lo va a hacer, recuerda esto. Y conste que me jode hablar en estos términos, pero parece ser que nada se entiende hoy en día si no va unido a ese bolsillo que parte de nuestro ombligo y termina en los desfalcos de la banca...

ARTE es LIBERTAD
 
Quedan 13 días y el proyecto en Verkami de Velpister va muy bien, pero queda un pequeño empujón... el que tú le puedes dar invirtiendo en Arte por un precio muy justo.

Apoya al corazón del bosque en este agujerito en la Niebla:



miércoles, 18 de junio de 2014

Orgullo y satisfacción/cómic contra la censura


QUÉ ES ESTO

Orgullo y Satisfacción es un cómic de 75 páginas con el que los autores que hemos dimitido de El Jueves tras la censura impuesta por RBA le diremos adiós a Juan Carlos I y daremos la bienvenida a Felipe VI.

QUIÉN ESCRIBE, QUIÉN DIBUJA

El cómic está dirigido y coordinado por Guillermo, Albert Monteys, Manel Fontdevila, Bernardo Vergara y Manuel Bartual. Todos los textos e historietas que encontraréis dentro los firman Ágreda, Albert Monteys, Asier y Javier, Bernardo Vergara, Guillermo, Isaac Rosa, Iu Forn, Lalo Kubala, Luis Bustos, Malagón, Manel Fontdevila, Manuel Bartual, Mel, Paco Alcázar, Paco Sordo, Pepe Colubi y Triz. Son páginas muy borbónicas, de mucho reír.

CUÁNDO SALE A LA VENTA

El miércoles 18 de junio, un día antes de la coronación de Felipe VI. Es un cómic digital que se podrá comprar aquí, en orgulloysatisfaccion.com, en formato PDF y CBR. Podrá descargarse a un precio mínimo de 1,50 euros, con la posibilidad de aportar más si el lector lo desea (¡estamos con la nevera vacía y este verano va a ser muy largo!).

DÓNDE ESTÁIS

Estamos aquí, en orgulloysatisfaccion.com. También nos encontrarás en Twitter y en Facebook, y podéis enviarnos cartas de amor a hola@orgulloysatisfaccion.com

QUIÉN LO EDITA

Orgullo y Satisfacción lo edita ¡Caramba!, una editorial independiente especializada en cómic y libros de humor fundada por Manuel Bartual y Alba Diethelm en Madrid en junio de 2011. Son los editores de libros como Humor Cristiano de Alberto González Vázquez o El Hematocrítico de Arte, y de cómics como Ser un hombre: Cómo y por qué de Albert Monteys, Reunión de Manel Fontdevila o La industria de los sueños de Paco Alcázar.

Orgullo y satisfacción, entra y colabora... 

porque todavía queda peña en este mundo que no se deja manipular... Son los que entran en el pequeño limbo de los favoritos de esta Niebla, los héroes que necesitamos, como Jan SuperLópez. Este tipo de gente que es la única que hace avanzar a la humanidad... los que van a la contra del miedo impuesto de la censura y plantan cara a los psicópatas y los descuadran hasta que se funden ellos mismos
...



jueves, 12 de junio de 2014

Mareva Mayo/ Poemas de Quemado y a otras cenizas

lo prometerás

aunque lo sientas sucio
humillante o ilícito
aunque sepa a navaja
y no quede contra qué cortar la cuerda

cuando caiga el hedor de ese sepelio
y las ratas sean lo único que esculpe la idea del barco

desbordante el ojo de la cerradura y el esfinter de la deidad
tomarás ese ángulo y jurarás, como se escupe, como se niega

...

estoy ansiosa
porque no he tomado mi veneno
y siento al campo cruzar mi vértigo
como un altar proscrito y sucio de ese cuerpo
y esa afirmación y esa ruina y lo que daría
por acabar ahora la insaciable contienda
que esculpes entre las ánimas que amanecen en mis colchas

mi síndrome de abstinencia
sabe a tu boca en el vaso de coñac
a tu boca en mi boca, cuando nos debemos una muerte

y a esa zorra mentira que se mete en medio
de todo lo que toco, lo que juro y lo que suplico, lo que persuado y lo que me insinua 


...

dime que me emborracharás
que traerás mala ginebra, pastos del destierro
un reloj que no quiera dar las horas
y un amanecer que nos suicide los pájaros
para que nos nazca el licor donde el licor nos olvida
dime que no querrás salvar mi vida ni tu memoria
que si te hablo de aquel otoño, quemarás ese pólen
y le pondrás otro nombre a mis agujeros y otro nombre al nombre que nos transita y nos dispara, esto que somos, que somos cuando no se puede volver  


...

Mareva Mayo, extraído de: Hoguera de ideas

...


a veces tengo miedo de mí misma
de decir en voz alta lo que ruge como la cicatriz de una cerilla en mi sangre
de creerme, de sentirme, de perpetrar lo que me perpetra en ese vuelo de pájaros de humo

de volverme la ebullición y blasfemar todos mis sentimientos como la venganza de una piedra que no cae al suelo
...

 Presentación del libro de Mareva Mayo: Infecciones. Impresionante "perfomance" de Enery Ordóñez. Vídeo de José Manuel Vara Fernández.

Infecciones: neurótica books

...

sinceramente, una de las voces poéticas favoritas de esta Niebla
...

miércoles, 11 de junio de 2014

Zoográfico y Ebookprofeno el jueves 12 de junio en la feria del libro de Madrid



Jueves 12 de Junio, en la caseta de la Librería Blanco en la Feria del libro de Madrid...
estarán firmando los siguientes autores:

Felipe Zapico Alonso
(Badajoz) su libro Cosas y el Bestiario (editado por Ebookprofeno)
Mario Boville su libro Señora se está Ud. colando
Diego Lebedinsky su libro Humano
Esteban Gutierrez su libro Ardimiento

a partir de las 18hs.


Rodrigo Córdoba, Zoográfico...


Pepe Pereza/El perro, relato extraído de Esquinas(Lupercalia)


Vídeo de Velpister ...

Apuró la bebida de un trago y pidió más de lo mismo. El camarero le llenó la copa y él la vació de inmediato. Con un gesto indicó que volviese a llenarla y el barman así lo hizo. Esa vez se lo tomó con calma, es decir, a pequeños sorbos. Estaba tan conmocionado por lo que había visto que únicamente el alcohol podía tranquilizarlo. Al recordarlo se le revolvió el estómago y estuvo a punto de vomitar sobre la barra. Abandonó la bebida a medio consumir y corrió hasta los servicios. Le dio el tiempo justo de asomarse al retrete y soltar por la boca: desayuno, almuerzo y el coñac recién ingerido. Lo echó todo en media docena de vómitos convulsos y amargos. Tiró de la cadena y se sentó sobre el inodoro para recuperarse. No podía asimilar lo sucedido. No quería hacerlo. Se echó a llorar. Hacía un cuarto de hora que había visto a su hija al otro lado de la acera. Le extrañó, ya que a esas horas ella tendría que estar en la oficina donde trabajaba. La llamó pero con el ruido de la calle no le oyó. Se fijó en que iba muy ligera de ropa. Un coche se detuvo a su lado y ella mantuvo un breve coqueteo con el conductor. Después montó en el automóvil. Él observó cómo el vehículo se ponía en marcha y se perdía entre el denso tráfico. Al principio no entendió qué pasaba. No consiguió comprender el comportamiento descocado de su hija con el conductor ni por qué iba tan escasa de ropa. No lo dedujo hasta que se fijó en las otras señoritas que aguardaban junto a la acera y que iban vestidas de la misma guisa que su hija. Entonces cayó en la cuenta de que eran prostitutas a la espera de un cliente. Su hija había encontrado al suyo y en esos momentos estaría ocupándose de él. Otra arcada. Apenas le quedaba nada en el estómago, tan solo bilis y saliva. Cuando dejó de echar espumarajos y babas se incorporó y trató de serenarse. El solo hecho de pensar en su hija chupándole la polla a un desconocido le hizo enfermar hasta el punto de vomitar otra vez. Definitivamente ya no le quedaba nada en las tripas. Se lavó la cara, salió de los servicios y se dirigió a la puerta del local. El camarero le llamó la atención:


  • Oiga, que no ha pagado…

Arrojó un billete sobre la barra y se marchó sin esperar el cambio. En la calle hacía frío. Caminó de regreso a casa preguntándose si debía, o no, contárselo a su mujer. No se vio con fuerzas para una confesión de tal magnitud. No quería ver a su esposa angustiada por culpa de su hija. Si ella se enterase… Estaba seguro de que no lo soportaría. Un disgusto así la mataría. Todo era demasiado complicado. Ni siquiera podía pensar con claridad. Sus emociones eran una amalgama que iba de la decepción más absoluta a la tristeza más dolorosa, pasando por el disgusto, la ignominia y el enfado. Que a cada segundo que pasaba era más y más evidente. Qué padre que se preciase de serlo no estaría cabreado al descubrir que su hija era una fulana. Estaba furioso, más que furioso. Su esposa y él le habían dado todo. Se habían sacrificado de cien mil maneras diferentes para que no le faltase de nada. Y ella, su hija del alma, se lo agradecía haciéndose puta. Sí, realmente estaba rabioso ¿Cómo había caído tan bajo? ¿Cómo? Sintió deseos de matarla, de agarrarla por el cuello y apretar, apretar, apretar, apretar, apretar, apretar… La vista se le nubló y estuvo a punto de desplomarse. Se acercó a un banco y se sentó en él. Le dolía el pecho y le faltaba aire. Respiró profundamente. El sudor le caía por la frente y la espalda. Notó cómo su camisa se empapaba debajo de la chaqueta. Por un momento creyó que no iba a sobrevivir y que moriría allí mismo de un ataque al corazón. Casi se sintió aliviado ante esa perspectiva. Si moría se libraría de tener que hablar del tema con su mujer. Sobre todo se libraría de tener que mirar a su hija la próxima vez que se encontrasen.

A los pocos minutos se recuperó. Su respiración se acompasó y su corazón volvió al ritmo acostumbrado. Levantó la mirada. Todo seguía igual. Al mundo se la sudaba que su hija fuera una prostituta. Sintió deseos llorar, pero el hecho de estar en un sitio público le cohibió. No pudo entender por qué ella derrochaba su juventud optando por ese modo de ganarse la vida. Un pitbull llegó hasta el banco donde estaba sentado. El perro le olisqueó los zapatos. A él nunca le gustaron los perros, menos si eran tan grandes. Apartó los pies escondiéndolos debajo del banco. El perro siguió con el hocico pegado a ellos. Pensó en darle una pequeña patada pero tuvo miedo de enfadarlo y que le mordiera.


  • Vete de aquí, chucho del demonio.

El perro le miró de soslayo y luego volvió a los zapatos.


  • ¡Maldito animal! ¡Fuera!

Un joven de la edad de su hija se acercó al perro y cogiéndole por el collar lo apartó del banco.


  • Vamos Thor.
  • Los perros tienen que ir con correa. Está prohibido dejarlos sueltos.
  • Tranquilo, no es peligroso.
  • Da igual que sea o no peligroso, el caso es que está prohibido que los perros vayan sin correa.
  • Lo que usted diga, abuelo.
  • ¡Maldito hijo de puta! Te metes tu condescendencia por el culo, ¿me oyes?
  • ¡Sin insultar, eh! Que yo no le...
  • Os creéis que por ser jóvenes tenéis derecho a hacer lo que os venga en gana. No respetáis las leyes, ni a vuestros mayores. Sois unos sinvergüenzas y unos caraduras.
  • Pero, oiga…
  • Estáis acostumbrados a pedir y a recibir sin dar nada a cambio. No valoráis las cosas porque os han sido dadas. No habéis pasado penurias como nosotros. No sabéis lo que es trabajar de sol a sol. Pero algún día os daréis cuenta de lo equivocados que estáis.
  • Mire, abuelo, los sermones ni en Misa.
  • Yo no soy tu abuelo, ¿me oyes?

El perro al notar que las cosas se descontrolaban se puso a ladrar y a enseñar los dientes. El joven tuvo que agarrarlo firmemente de la correa.


  • ¡Que te jodan, viejo cascarrabias!

Y se alejó tirando del collar del pitbull.

El hombre salió del parque, llegó al portal de su casa y entró. Unos minutos después salió con una escopeta de caza. Tomó el camino de regreso y lo recorrió presuroso. La rabia que sentía le había nublado el juicio. Llegó al lugar y buscó al joven. Lo vio a lo lejos charlando con otro muchacho. Escudriñó los alrededores hasta dar con el perro. El animal correteaba por el césped sin ser consciente de lo que se le venía encima. El hombre apuntó con el arma y, cuando estuvo seguro de no fallar, apretó el gatillo. Las postas impactaron en la barriga y el pitbull se desplomó en el suelo con las tripas fuera. Por un momento, en vez del cadáver del perro, vio a su hija tirada en la hierba. Tenía los ojos abiertos, vueltos hacia arriba y un hilo de sangre le bajaba desde la comisura de la boca hasta la barbilla. Dio un paso atrás perturbado por la visión. Entonces la realidad se hizo de golpe y distinguió al animal muerto. El hombre se sintió aliviado de que no fuera su hija la que estaba sobre el césped con los intestinos colgando. Por otro lado tomó conciencia de lo que acababa de hacer. Había captado la atención de los presentes. Notó sus miradas clavándose como dardos. Y a modo de disculpa susurró:



ANTIPOEMA DE UNA ABDICACIÓN/Luis Nieto del Valle

ABDICAR: "Dicho de un rey o de un príncipe: 
ceder su soberanía o renunciar a ella". 
Lo bueno de que abdique un rey, es darnos cuenta de que, 
según la Real Academia Española de la Lengua, 
no podría abdicar una reina 
ni una princesa. 

Lo malo de que abdique un rey, es la hartura 
(durante varias semanas)  de oír/ver/leer gilipolleces: 
Lame-monárquicos son, los que 
le enterrarán dos veces, porque hablan 
hablan, 
hablan  bla-bla-bla... ha-blan 
hablan de lo bien que hizo todo y de... 
lo demócrata que es... ¡y aquí el sarcarmo! 
Luego están los que dicen: "Bien sabe todo el mundo que 
la monarquía no encaja en mis ideas, sin embargo...
sin embargo...
sin embargo... 
sin-sin-sin-sin    sin embargo..." 

Lo bueno de que abdique un rey es que 
no se parta de nuevo una cadera (ni un huevo, por supuesto) 
si un día ha de salir por pies. 

Lo malo de que abdique un rey, en el tranquilo remanso 
de una mayoría absoluta-absolutista y anti-parlamentaria, 
y especialmente un rey que pide trabajo para "TODOS", 
y desea la misma justicia para "TODOS", es que... 

       abdica, pero NO: 

le asegura a SU hijo la herencia del reinado, ante 
millones de esos "TODOS"  -y sus hijos-  al borde del abismo. 

Lo bueno de que abdique un rey en su hijo el príncipe, 
negándose un referéndum sobre monarquía o república, es que 
haya otro motivo más por el que nos quede aún más claro 
cómo los gobernantes sí que modifican, mercadean,
o se pasan por el forro la Constitución cuando ellos quieren,
y según cuáles de sus aspectos convenga; por supuesto,
salvando bien el culo a los grandes poderes y...
sacrificando al pueblo.

Y lo malo de que abdique un rey, a su vez, es que
el príncipe heredero nos demuestre que aceptaría el trono
sin consultar al pueblo, o sea, que se demuestre
que no es inteligente, sino
otro Borbón más...

... porque el rey abdica, pero NO;
abdica, pero NO; 
ab-ab-ab-ab-ab-di-ca
pero NO 

¡Viva el rey!
¡Viva la real familia real, y su modélica vida!
¡Vivan los empalmados y las húmedas caracolas 
danzando a su alrededor! 
¡Vivan los elefantes botswanos que gritaron ante el rifle del rey! 
¡Viva la fortuna amasada desde el
 humilde salario de rey! 
 
... porque el rey abdica, pero NO;
abdica, pero...
NO

Luis Nieto del Valle